Deber o no deber.
Debería estar hablándote y no escribiéndote/
debería besarte más a menudo e imaginarte menos/
debería un poco menos y hacer un poco más.
debería besarte más a menudo e imaginarte menos/
debería un poco menos y hacer un poco más.
Poema sin título
Allá donde acaban mis manos
empieza tu pecho.
Mis suspiros peinan tu pelo,
mi boca lava tu sangre.
Con mis cabellos coso tu herida,
con palabras te hago mío
entonces cuando
entre mis manos te tengo,
cuando juegan mis dedos
en tus costillas,
cuando tus labios no tienen
otro dueño que los míos,
entonces
ya no te quiero.
empieza tu pecho.
Mis suspiros peinan tu pelo,
mi boca lava tu sangre.
Con mis cabellos coso tu herida,
con palabras te hago mío
entonces cuando
entre mis manos te tengo,
cuando juegan mis dedos
en tus costillas,
cuando tus labios no tienen
otro dueño que los míos,
entonces
ya no te quiero.
Recuerdos de verano
Como buenas soñadoras, una vez mas, caímos en redes de afrodita, y volvimos a hacer de un chico, un objeto de sueños, y derroches de locura, amor, y sueños estando despiertas.
Volvimos a recordar el fuego de deseo, que quema en la piel, mientras refresca en el corazón. De nuevo, como tantas otras veces, nos atrevimos a atrevernos, a vivir, y a desenvolvernos.
Ni si quiera sabíamos sus nombres, pero ya sonábamos con amores de verano. Con el aroma de su piel en la nuestra, y sudábamos cada vez que los veíamos a través de nuestra ventana. La misma ventana por la que dejábamos escapar suspiros al recordar sus nombres, y risas al imaginar como seria un segundo junto a ellos.
Los días pasaban entre horas haciendo guardia en la ventana para volver a reír con su aparición, entre momento de piscina contemplando sus torsos desnudos al sol, riéndonos tontamente, intentando llamar su atención, buscando excusas para pasar unos centímetros mas cerca de ellos.
El de blanco y el de verde; o al menos así los llamábamos nosotras. Solo sonábamos con poder borrar todas las huellas del corazón con ellos. Como si fuesen una capa de pintura que todo lo borrasen, y lo llenasen de color, ya no con su presencia, si no con su simple recuerdo.
Parecíamos unas locas bailando, escuchando canciones de rock y gritando su nombre mientras de un lado a otro nos balanceábamos, como intentando perder el control, para encontrar la calma, un rato después con ellos en nuestras cabezas.
Todo acabará del mismo modo que acaba la lluvia, que se acaba el alcohol en una fiesta, o las canciones bonitas en una noche de amor, pero siempre, siempre tendremos nuestros recuerdos, nuestras tardes en la piscina, nuestros intentos locos y perdidos de hablar con ellos, nuestros gritos locos cada vez que se atisbaban desde la ventana, y nuestras historias inventadas a su lado, pero sobre todo siempre nos quedará que todo eso lo vivimos la una junto a la otra.
Volvimos a recordar el fuego de deseo, que quema en la piel, mientras refresca en el corazón. De nuevo, como tantas otras veces, nos atrevimos a atrevernos, a vivir, y a desenvolvernos.
Ni si quiera sabíamos sus nombres, pero ya sonábamos con amores de verano. Con el aroma de su piel en la nuestra, y sudábamos cada vez que los veíamos a través de nuestra ventana. La misma ventana por la que dejábamos escapar suspiros al recordar sus nombres, y risas al imaginar como seria un segundo junto a ellos.
Los días pasaban entre horas haciendo guardia en la ventana para volver a reír con su aparición, entre momento de piscina contemplando sus torsos desnudos al sol, riéndonos tontamente, intentando llamar su atención, buscando excusas para pasar unos centímetros mas cerca de ellos.
El de blanco y el de verde; o al menos así los llamábamos nosotras. Solo sonábamos con poder borrar todas las huellas del corazón con ellos. Como si fuesen una capa de pintura que todo lo borrasen, y lo llenasen de color, ya no con su presencia, si no con su simple recuerdo.
Parecíamos unas locas bailando, escuchando canciones de rock y gritando su nombre mientras de un lado a otro nos balanceábamos, como intentando perder el control, para encontrar la calma, un rato después con ellos en nuestras cabezas.
Todo acabará del mismo modo que acaba la lluvia, que se acaba el alcohol en una fiesta, o las canciones bonitas en una noche de amor, pero siempre, siempre tendremos nuestros recuerdos, nuestras tardes en la piscina, nuestros intentos locos y perdidos de hablar con ellos, nuestros gritos locos cada vez que se atisbaban desde la ventana, y nuestras historias inventadas a su lado, pero sobre todo siempre nos quedará que todo eso lo vivimos la una junto a la otra.
Mamá, quiero ser artista..
Ya sé que es difícil de comprender para ti que quiera dedicar el resto de mi vida a pasarla encima de un escenario, danzando de allí para acá, viviendo entre bambalinas, quizá sin garantías de ningún tipo, pero mamá, debes comprender que amo el teatro por encima de cualquier cosa, que bajo los focos me siento libre, feliz, que nada deseo más en esta vida que poder provocar las mismas emociones en el público que las que siento yo cada vez que sube el telón y comienza una función... Yo también soy consciente, al igual que tú, de que el camino que voy a elegir es un camino difícil, lleno de sacrificios, que tendré que dejarme la piel para conseguir llegar hasta la meta, pero es lo que quiero, lo que me hace feliz, lo que me llena, lo que me hace sentir viva. No quiero ser cualquier otra cosa sin primero intentar mi sueño, no quiero pasarme la vida preguntándome que habría pasado si lo hubiese intentando. Mamá, quiero ser artista.
Pájaro azul
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro.
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?
hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.
luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?
C. Bukowski
Oh sí
hay cosas peores que
estar solo
pero a menudo toma décadas
darse cuenta de ello
y más a menudo
cuando esto ocurre
es demasiado tarde
y no hay nada peor
que
un demasiado tarde
C. Bukowski
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


